Quería recomendaros el siguiente artículo escrito por mi amigo Iñaki Espejo. tenía ganas de escribir al respecto, pero como soy vago, me limito a transcribir sus palabras, las cuales suscribo al 100%.
El Ministerio de Cultura acaba de lanzar una campaña de publicidad con la que trata de concienzar contra la piratería de contenidos protegidos por derechos de propiedad intelectual. En ella trata de equiparar la descargas realizadas a través de programas p2p con el top manta y con sobre todo, con otras conductas claramente ilegales o cuando menos, socialmente reprobables. Como ya ha ocurrido en otras ocasiones, por ejemplo en la negociación del canon, Cultura se hace querer en el entorno de los “creadores” anclados a un métido caduco de explotación y sirve con gusto de martillo contra lo que denominan de forma extensiva piratería mezclando churras con merinas y lo que es más peligroso, lo legal con lo ilegal.
Tengo ganas de asistir a la misa que ha convocado Esperanza Aguirre para dar gracias a Dios por salir bien parada de los atentados de Bombay. Allí, nos congregaremos y celebraremos que nuestra diosa en la tierra haya salido indemne de ellos (que nadie entienda que le deseaba lo contrario, por favor, espero para ella lo mejor en la vida a nivel personal).
En las lecturas también participarán el ínclito Alberto Ruiz Gallardón, hablando de cómo cerrar discotecas, cómo dilapidar arcas públicas, cómo recaudar con parquímetros ilegales, como prohibir artículos de broma en la Plaza Mayor o cómo subir el Ibi y llenarnos de impuestos. Sin olvidar la intervención de su ilustrísima señoría D. Jose Mª Aznar, que dará una charla sobre filosofía, el concepto del paradigma, antropología, ética, psicomotricidad, etimología, cosmología y lógica inductiva, sin olvidar sus nuevos planteamientos sobre física cuántica y molecular. También lo harán el señor Fabra, que vaya usted a saber lo que hará y el señor Camps, que aún no sabemos de lo que hablará, pero según se ha podido saber, lo hará en inglés.
Últimamente hace mucho frío. Demasiado. Creo que es la razón que me impide actualizar con más frecuencia. Bueno, qué tontería… una excusa como otra cualquiera. Los pocos ratos libres que quedan al márgen del trabajo uno los dedica a su familia, a su otro trabajo e igualmente, a ver mails de 3 ó 4 cuentas, ver el facebook, el orkut, el myspace, consultar otros blogs, ver cómo va el euribor, subir fotos a flikr, ver la prensa, buscar vídeos en youtube, poner a bajar torrents, buscar subtítulos para las series de la semana, poner cosas a descargar en el Emule, mirar las novedades interesantes en Rapidshare, mediafire, megaupload y demás… o consultar los nuevos feeds de nuestro lector de RSS favorito… por no hablar de los momentos de ocio tan necesarios para la vida (¿qué sería de nosotros sin libros, discos, películas, series, cómics o videojuegos?)… nos hemos vuelto tecnoadictos creándonos unas necesidades que antes ni existían.
Es una paradójica soledad comunicada, una etapa en la que por circunstancias ves a menos gente que antes, pero te comunicas mucho más con ella e incluso con personas que en otras épocas no lo hubieras hecho por mil razones… nos hemos creado un estrés comunicativo un tanto incómodo.