Iniciativas como la vivida este pasado fin de semana en Madrid creo que están bien pero no dejan de ser algo tristes, un quiero y no puedo. ¿Porqué digo esto? No es por una cuestión de snobismo, ni de crítica gratuita a una de por sí patética gestión pepera de nuestro ayuntamiento.
Después de vivir miles de noches en blanco y negro, de aguantar una gestión cultural deleznable, de no tener salas de conciertos apropiadas, un nulo apoyo a la cultura de base… nos vienen con una “noche en blanco”, (copiada de otras capitales europeas) en la que la capital abría museos, exposiciones y recogía en más de 240 propuestas culturales gratuitas la noche del 23 de septiembre.

¿El resultado? Como siempre demagógico. Como ha sido un éxito sin precedentes el ayuntamiento se compromete a seguir celebrándola una vez al año.
¿No es un poco lamentable? ¿Nadie se ha dado cuenta que si un millón de personas se ha echado a la calle para apoyar esa iniciativa es porque la ciudad está ávida de cultura? Conviertan a Madrid en una capital cultural de referencia de verdad y dejen de camelar a la gente. No todo es llenar la Gran Vía de musicales casposos ni de agenciar los teatros a amigos. Ofrezcan 365 noches en blanco, muchos lo agradecerán
Al menos ya han dado el primer paso.











