Esta semana han alertado en Madrid del riesgo de hacer deporte por la calle, dados los altos niveles de contaminación y la llegada de una nube de polvo en suspensión desde el Sahara.
Entre que no llueve nada y las mierdas que llegan, uno que no padecía de este tipo de cosas, se ha convertido en un aficionado a los antihistamínicos por diversos problemas alérgicos y no hay día que no se levante estornudando, con picores horribles de nariz, con los ojos rojos,…
El cielo está raro y ayer por la tarde tenía este aspecto.
La cosa está muy malita
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