The Stone Roses: 20 años después

Posted by Manuel Pinazo on Domingo ago 9, 2009 Under Música

Por Manuel Pinazo

Podríamos hablar de la influencia de Elvis en el rock, de cómo The Beatles pusieron el pop en el Olimpo o de la contundencia de Led Zeppelin. Del la rebeldía social que generó el inconformismo destructivo de Sex Pistols o de cómo The Smiths revolucionaron a toda una generación a base de las guitarras cristalinas e historias sobre miedos adolescentes.

Sin duda, hay grupos y discos que cambian el curso de la historia. Pequeños puntos de inflexión que arrastran a multitud de bandas y revitalizan los géneros musicales aportado un halo de frescura y terminando con el anquilosamiento. Es algo que ha sucedido en muchas ocasiones a lo largo de la historia, que continúa en nuestros días y de lo que The Stone Roses fueron parte.

Cuando se cumplen 20 años de su debut discográfico, queremos hacer una pequeña retrospectiva de lo que supuso una banda y sobre todo un disco, en la escena británica de la época. Algo que les situó al frente de la revolución de Manchester, el Madchester sound y posteriormente les colocó como la influencia primigenia, del llamado britpop, surgido en las islas la primera mitad de la década de los 90.

Con todos ustedes el germen, la evolución, el auge y la caía de The Stone Roses.

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Ian Brown y John Squire se conocieron en el instituto, en 1980. Allí formaron su primera formación, The Patrol, junto a Andy Couzens (voz y guitarra) y Simon Woolstencroft en la batería y grabaron una maqueta con la voz de Brown en “Jail Of The Assassin” y la de Couzens en “Too Many Tonnes“. Su sonido estaba a medio camino de los sonidos del alterpunk y la música mod. De ahí pasarían a llamarse Fireside Chaps, época en la que se les unió el bajista Gary Mounfield, Mani.

Su primera maqueta llegó junto con un nuevo cambio de nombre: Waterfront. Corría 1983 y estábamos en los verdaderos albores de lo que serían The Stone Roses, ya que por aquel entonces en su repertorio se encontraban temas posteriormente famosos, como podían ser “This Is The One” o “I Wanna Be Adored”.

Volvieron a cambiar su nombre por el de English Rose, para poco después, con la inclusión de Alan Wren, “Reni” a la batería y la sustitución de Mani (por aquél entonces en otras bandas de Manchester) por Pete Garner, pasar a ser definitivamente The Stone Roses. Grabaron entonces sus primeras canciones con la ayuda del reputado productor Martin Hannett (Joy Division, New Order, Magazine).

Estábamos en 1985, época comenzaron a prodigarse cada vez más en directo tanto por Inglaterra como en algún punto de Europa, aunque, bien es cierto, pasando en principio algo desapercibidos. Su primer single fue “So Young”/”Tell Me”

En 1987 comenzó su despegue. Con la banda asentada y mucho más rodada, su sonido comenzó a experimentar un cambio de rumbo. Su música pasó a estar marcada la mejor tradición del pop de los 60s y 70s. “Sally Cinnamon”, su siguiente single, publicado en el sello FM/Revolver records, propició que gran parte de la prensa musical pusiera la vista en ellos.

Un año después y tras múltiples conciertos terminaron por convertirse la nueva esperanza del pop británico para publicaciones como Melody Maker y New Musical Express. “Elephant Stone”, primera referencia para el sello Silvertone, les haría despegar apoyados en los punteos psicodélicos de Squire, quien a partir de entones comenzó igualmente a encargarse del diseño de las portadas en un primer momento, con una iconografía inspirada en el expresionismo abstracto del pintor norteamericano Jackson Pollock.

Su disco de debut vino precedido por el single “Made Of Stone”, su primer éxito real de ventas que anticiparía lo que estaba por llegar. El álbum no dejó de venderse durante muchos años y de cosechar críticas soberbias, fue disco de oro, despachó nada menos que 300.000 copias en EEUU y fue considerado el mejor del año para muchas publicaciones. De ellos llegó a decirse que “serían más populares que The Beatles y Madonna juntos”.

Sus canciones, que bebían de los cuatro de Liverpool, de The Kinks, de Simon & Garfunkel (“Elisabeth my dear” era una revisión de “Scarborough Fair”) o de The Rolling Stones, dieron la vuelta al mundo con una rapidez deslumbrante. Precisamente, en aquella época la banda se negó a telonear a la banda de Mick Jagger y Keith Richards al considerar, que eran ellos quienes deberían telonearles.

Todo el mundo quería sonar como The Stone Roses, quería vestir como ellos, bailar como ellos ¿y ellos?… Durante aquella época ellos no cesaron un instante de crear nuevas canciones y de demostrar al mundo sus ganas de convertirse en algo grande, muy grande.

Sus siguientes singles vieron la luz, las inéditas “Fools Gold” y “One Love”. Con ellos demuestran una clara capacidad de evolucionar. Podrían combinar su música con bases house o crear imposibles desarrollos instrumentales de psicodelia y a la vez, seguir sonando increíblemente innovadores y no perder un ápice de su personalidad.

Pero pronto llegaron los problemas. En la cima creativa de su carrera, el punto álgido de su creatividad se vio truncado radicalmente. En un primer momento, mostrando su disconformidad con FM/Revolver records por aprovechar su popularidad para reeditar “Sally Cinnamon” y acompañarla de un video, la banda discute con el dueño del sello Paul Birch y destrozan literalmente sus oficinas lanzando botes de pintura contra todo lo que tenían delante. Todo ello derivó en juicios, acusaciones, visitas al juzgado, fans enloquecidos clamando por la inocencia de su banda predilecta y con un importante pleito de interpuesto por la discográfica.

A su vez, la banda firmaba un contrato millonario con Geffen Records para la grabación de seis nuevos discos, lo que generó otra nueva demanda y nuevo juicio, en esta ocasión de Zomba, propietaria de Silverstone Records, por incumplimiento de contrato, lo que obligó al grupo a paralizar su carrera hasta que se resolviera el asunto. Mientras, Silverstone igualmente aprovechó para publicar el recopilatorio Turns Into Stone (1992), que incluía las caras B y los singles “Fools Gold” y “One Love”. Un álbum, que de haber estado formado por temas inéditos, podría haber sido más que un digno sucesor de su debut.

Un par de años de litigios y una grabación con demasiadas pausas hicieron pensar en el fin de The Stone Roses. Finalmente, en la primavera de 1994, Geffen anunció que el nuevo disco de los de Manchester llevaría por título Second Coming y estaría disponible en otoño. Habían pasado cinco años desde el lanzamiento de su primer álbum, demasiado tiempo, en el que, en condiciones normales podrían haber editado al menos un par de discos nuevos.

Finalmente, el 7 de noviembre, escoltado por la policía ante el temor de filtraciones, su nuevo single, “Love Spreads”, es estrenado en el programa de Steve Lamacq, de la Radio 1 británica.

A pesar del nuevo rumbo que mostraba, mucho más guitarrero y contundente, mantenía la magia habitual en los de Manchester. Así, con las expectativas de sus fans en todo lo alto, Second Coming llegó a las tiendas en el mes de diciembre, pero ni las críticas ni las cifras de venta respondieron a las previsiones. El segundo disco de la banda británica se perdía en un crisol de sonidos sin continuidad y por lo general, su contenido era demasiado ecléctico, sin una unidad definida.

Para su presentación, planearon un tour mundial que arrancaba en EEUU, donde nunca habían tocado, pero justo antes de iniciarlo, Reni abandonaba el grupo dejando su puesto a Robbie Maddix. A la vuelta de su gira americana, tuvieron que cancelar su participación en el Festival de Glastonbury de 1995, por la rotura de la clavícula de Squire en un accidente de bicicleta, lo que truncó su vuelta multitudinaria en lo que hubiera sido su primer concierto en tierras británicas en cinco años.

A finales de año comienza la gira británica, pero la primavera de 1996 John Squire anuncia su salida por continuas disputas con Brown. Mani y Brown deciden continuar junto al guitarrista Aziz Ibrahim y un teclista, mostrando ya graves síntomas de decadencia mientras nuevas bandas como Oasis o Blur o coetáneos como The Charlatans les ganan terreno en popularidad.

En agosto de 1996, pocos días después de su actuación en nuestro país, en el segundo FIB de Benicàssim, la banda se separa.

Termina así la historia de un grupo que trece años después, no deja de generar noticias sobre un posible retorno, con continuos desmentidos y la agridulce sensación para sus fans de lo que pudieron llegar a ser.

Publicado en Muzikalia. Lee el reportaje completo aquí.

4 Responses to “The Stone Roses: 20 años después”

  1. matrimoniadas Says:

    buen y merecido reportaje para una de las bandas q con solo un album marcaron epoca. aunq sobre second coming muchas bandas ya quisieran para si haber hecho un album como ese, lo malo fue q era un buen album sin mas.

  2. La rockband favorita de David Beckham at PARIA XXI Says:

    [...] que su carrera musical fue abruptamente detenida por unos litigios con su sello discográfico, clic aquí para más [...]

  3. JVelazco Says:

    ¡Gracias por el genial artículo! Puse un link en una de mis entradas, también mencionando algo sobre el retorno de los Stone Roses. ¡Saludos y espero manternos en contacto!

  4. Manuel Pinazo Says:

    Gracias a ti

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