Las vidas de Johnny Marr, por Manuel Pinazo

Posted by Manuel Pinazo on Lunes mar 18, 2013 Under Críticas, Música

A mediados de la década de los 80 tocó el cielo con su banda The Smiths, siendo coautor de todas las canciones junto al vocalista Morrissey y desde entonces, no hemos podido disfrutar de su explendor como merece su figura.

Han tenido que pasar 25 años para que John Martin Maher, más conocido como Johnny Marr, diera un puñetazo en la mesa para reivindicarse como un frontman a la altura de su leyenda. Con The Messenger, el de Manchester resurge como un activo a tener en cuenta en el panorama musical, pero… ¿qué fue de él durante todo este tiempo?

Marr fue uno de los músicos más portentosos de su generación, pero decidió mantener un perfil bajo después de que en el otoño de 1987 The Smiths pasaran a mejor vida. Con tan solo 23 años y cansado de los desplantes de su socio, una de sus primeras decisiones fue dejar su “Money Changes Everything” a la que Morrissey se negó a poner letra por considerarla demasiado vulgar, en manos de Bryan Ferry, así surgió “The Right Stuff”:

Él lo que necesitaba era seguir tocando la guitarra, así en 1988, mientras veía la luz Viva Hate de su antiguo compañero, se va de gira con Chrissie Hynde y los suyos y se convierte en un miembro más de The Pretenders, con los que incluso participa en un single:

 

Poco después se enrola en The The, banda liderada por Matt Johnson con los que graba su disco de 1989 Mind Bomb (repetiría con ellos en 1993 con Dusk), en el que toca guitarra y armónica y coescribe canciones como esta “Gravitate To Me”:

 

Pero a Marr le iba la marcha y quería hacer algo más grande. Terminaban los 80, en su ciudad jóvenes bandas como Happy Mondays y The Stone Roses mezclaban el pop con los sintetizadores y él decidió aliarse con un viejo conocido, Bernard Sumner que por entonces mantenía a New Order en barbecho.

Fue así como surgió Electronic, un supergrupo con el que lanzaron tres álbumes durante una década. Un proyecto en el que contaron con la ayuda de Neil Tennan de Pet Shop Boys y años más tarde con el exKraftwerk Karl Bartos.

Su primer single fue toda una sorpresa que incluso llegó a tener cierto calado en la época:

El debut llegó algo después (1991) y tuvo repercusión, aunque su continuación no llegó hasta 1996 dada la resurrección de New Order que por entonces ya preparaban Republic y la vuelta a The The por parte de Marr.

En 1992 se alió con su paisano Billy Duffy (The Cult) -recordemos que Duffy antes de irle el rollo gótico de Southern Death Cult y el rock más contundente de su banda más conocida, fue uno de los artífices de que Marr y Morrissey se conocieran, e incluso compartieron banda- y juntos grabaron una versión de “The Good, the Bad and the Ugly” para NME dentro del recopilatorio Ruby Tracks

 

 

En el resto de la década de los 90 nos lo encontramos colaborando con diferentes bandas o sacando a la luz los otros dos discos de su proyecto Electronic, Raise the Pressure (1996) y el algo más afinado Twisted Tenderness (1999), con el que finaliza la aventura.

 

Fue en 2000 cuando el británico se asocia con el que fuera bajista de Kula Shaker Alonza Bevan, el guitarrista Lee Spencer y el batería Zak Starkey (Oasis) para formar Johnny Marr + The Healers, nueva banda sobre la que recaen todos los focos.

Tres años más tarde su debut, Boomslang se convierte en una de las decepciones de la década. Las expectativas estaban en todo lo alto, pero la falta de personalidad lastró el proyecto al que los fans dieron la espalda casi al instante, algo que pareció sentarle a cuerno quedamos, tal y como nos comentó en una entrevista, “Si he decepcionado al público, ellos me han decepcionado a mí. Sería muy aburrido y muy triste volver a la música haciendo exactamente lo mismo que hace 20 años”.

 

En 2006 volvemos a tener noticas suyas, cuando se convierte en miembro fijo de la banda norteamericana Modest Mouse, con los que graba su quinto disco, We Were Dead Before the Ship Even Sank (2007).

 

Y de Modest Mouse a The Cribs.

En 2009 pasa a unirse a la banda de los hermanos Jarman, a quienes echa una mano para grabar su Ignore The Ignorant.

Y de ahí hasta 2011, cuando terminó su aventura junto a los británicos.

Todos estos años le hemos podido disfrutar en múltiples colaboraciones, como invitado de numerosas bandas, citado como referente e influencia, pero ha tenido que ser un cuarto de siglo después, cuando por fin nos hemos encontrado con Marr en estado puro, gracias a un debut que no marcará un antes y un después en la historia de la música, pero que nos hace disfrutar por contener lo mejor que ha dado su carrera en estas tres décadas.

 

Cuenta la leyenda que “This Charming Man” contenía el riff que nadie podía tocar… es curioso cómo la banda de Morrissey años después la recupera en directo sin ir al punteo en cuestión o cómo otros artistas intentan emular unos acordes que requieren cierta habilidad…

¿Será una leyenda? Quién sabe… lo que es cierto es que ha vuelto para quedarse, para disfrutar de su nueva faceta y para reivindicar un legado que le pertenece tanto a él, como a Morrissey.

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