Pasan los días, pero aún no lo olvido.
Me siento uno de los 30.000 afortunados que pudimos disfrutar de uno de los conciertos más bellos de nuestra vida.
Pasan los días, pero aún no lo olvido.
Me siento uno de los 30.000 afortunados que pudimos disfrutar de uno de los conciertos más bellos de nuestra vida.