The Cure 40th Anniversary (BST Hyde Park) Londres 07/07/18

“Un concierto de The Cure con músicos de todas sus épocas rescatando temas de cada álbum tocados por cada formación de entonces. Siouxsie Sioux como invitada haciendo coros en “I’m Cold” y Steven Severin interpretando algunos momentos de The Glove junto a Smith y las voces de Jeanette Landray. Dos horas de caras B y rarezas inéditas. Temas de un disco nuevo que está por salir en breve, entremezcladas con canciones que pocas veces se han oído en directo y tal”… Por desgracia nada de eso, amigos. La imaginación en ocasiones no conoce límites, ni nos permite apreciar la realidad cegándonos por la adoración a la figura de un Robert Smith y su entorno, que tanto nos ha marcado en lo musical, lo lírico y lo estético. Tal y cómo él se ha encargado de comentar en recientes entrevistas The Cure llevan parados desde que terminaron la gira de 4:13 Dream (2008) y desde entonces no han escrito nada, no han grabado nada y tan solo han realizado unos conciertos especiales (Reflections), una gira de festivales y el tour de hace un par de años que recordaréis les trajo a MadridBilbao y Barcelona.

Debemos entender que la maquinaria The Cure no es una empresa como podrían ser las de coetáneos como Depeche Mode o U2, que viven el día a día con una cuidada planificación de lanzamientos, promoción y compromiso con sus fans. A día de hoy la banda del señor Smith no tiene manager, ni sello, ni un equipo detrás que respalde sus acciones como se le suponen a una formación de esta trayectoria; todo se mueve exclusivamente por sus propios impulsos. Si él quiere salir de gira, levanta el teléfono y habla con el promotor de turno para que se la monte, si quiere lanzar algo, lo comenta con sus sellos antiguos y poco más. Por ello, debemos considerar casi un milagro que un ente como The Cure siga perdurando y encima lo haga con la solvencia y convicción que demostraron en el escenario de Hyde Park este fin de semana, donde conmemoraron con un concierto multitudinario que se cumplen cuatro décadas desde que debutaran sobre el escenario de The Rocket en su Crawley natal.

Esta fiesta unida a la reciente organización del Meltdown son las motivaciones que han empujado al bueno de Robert a querer seguir adelante y así, bajo un calor inédito en Londres que achicharraba a las cerca de 65.000 almas allí congregadas, pudimos disfrutar durante toda la jornada de los conciertos de bandas como Interpol, Slowdive, Editors, Ride, Goldfrapp, The Twilight Sad, Pale Waves o This Will Destroy You, que anticipaban lo que estaba por venir. A las 20.10 empezaba un particular baño de masas, cuyo contenido distaba poco al ofrecido en el reciente The Cure Tour 2016, poniendo en su primera parte especial énfasis en los temas más populares de su discografía. De “Pictures of You”, “High”, “A night like this” o “The Walk”, a las siempre esperadas “In Between Days”, “Just Like Heaven”, “Lovesong”, “Fascination Street” y “A Forest”.  El calor no era ajeno a la banda como el propio Smith se encargó de comentar “No puedo hablar hasta que se meta el sol. Necesito toda mi energía para no derretirme” y con sus últimos rayos caímos rendidos ante el mantra de “If Only Tonight we could sleep”, coreamos los teclados de una inmensa “Play for Today” o nos emocionamos con la fiereza y el juego de pantallas de “Shake Dog Shake” y una enérgica “Push” por la que no pasa el tiempo. Entre los temas más “especiales” nos quedamos algo fríos con una “Burn” con falta de fuelle o una “Disintegration” de perfil bajo, pero la pasión y la emoción de “From the edge of the deep green sea” apagó toda duda de que The Cure mantienen el mojo.

El bis trajo consigo hits aún por sonar como “Lullaby”, la exitosa “Friday Im in Love”, una “Close to Me” donde un feliz Smith no paró de bailar y la siempre divertida “Why Can’t i be you?”. Hubo también espacio para la sorpresa con la redonda “The Caterpillar” y cerraron en lo más alto, recordando sus comienzos y dejando un poso de ilusión a sus seguidores: “Si me hubieran preguntado qué estaría haciendo en 40 años, jamás hubiera pensado que esto. Han sido unas buenas cuatro primeras décadas. Esto va por la siguiente… nos vemos pronto“ e hilvanar “Boys don’t Cry” con “Jumping Someone Else’s Train”, “Grinding Halt”, “10:15 Saturday Night” y su primer sencillo, “Killing an Arab”, canciones que a pesar de contar con cuarenta años a sus espaldas, conservan la frescura y vigencia de cuando se publicaron. Con ellas terminaban dos horas de festejo y reivindicación hacia una carrera intachable que por lo que parece, aún tiene cosas que ofrecer. ¿No es esa ya una razón suficiente para celebrarlo?

Fotos: Sebas Muriel

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.