Noel Gallagher’s High Flyling Birds – Who Built The Moon? [PIAS]

Duelo de titanes, lucha fratricida, los Gallagher saltan al ring, pelea entre hermanos… podemos aplicar todos los tópicos que queráis, ya que casualidades de la vida, cosas del destino (o no), en 2017 las dos mitades de Oasis comparten espacio en los estantes de las tiendas de discos con sendos lanzamientos a los que han separado pocas semanas. Por un lado Liam Gallagher se ha lanzado como solista con el digno As You Were y por el otro, su hermano Noel regresa con sus High Flyling Birds y su tercer trabajo de estudio, Who Built The Moon?

El morbo está servido, las comparaciones encima de la mesa y para el próximo verano tened por seguro que ambos coincidirán en el cartel de más de un festival y saltarán todas las especulaciones. De momento, en ventas se lleva el gato al agua el bueno de Liam, quizá por la novedad o por su innegable carisma; aunque bien es cierto que ambos tanto juntos como por separado, llevan sin entregar un himno a la altura de su leyenda un par de décadas. Pero seamos justos, tampoco debemos darles por enterrados ni mucho menos.

Para su tercera entrega, Noel Gallagher ha decidido arriesgar dejando a un lado el rock adulto de sus dos primeras obras y se ha hecho acompañar del músico y productor David Holmes entregándonos las canciones más desprejuiciadas que le recordamos. Who Built The Moon? Es una apuesta por los sonidos noventeros, y mucha psicodelia alimentada para la ocasión con toques de soul, surf y bases programadas. Un nuevo envoltorio para las melodías más resultonas que el mayor de los Gallagher nos ha brindado en mucho tiempo. Un disco plenamente disfrutable que ya avisa desde “Fort Knox”, que nos anticipa que aquí podremos bailar sin complejos (“Holy Mountain”, “It’s A Beautiful World”), pero también debemos dejarnos atrapar por sus brumas (“She Taught Me How To Fly”, “Be Careful What You Wish For”), por ese poso rockero marca de la casa (“Keep On Reaching”, “Black & White Sunshine”, “If Love is The Law”) o los desarrollos expansivos de momentos tan brillantes como “The Man Who Built The Moon”.

Y ahora, por favor huyamos del esperado tópico de ” ¿Y cuál es mejor? ¿Y cómo hubiera sonado un disco de Oasis con la mezcla de ambos trabajos?” y pasemos un buen rato escuchando a ambos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.