Entrevista con Carlos Forster

Posted by Manuel Pinazo on Sábado mar 7, 2015 Under Críticas

Por Manuel Pinazo

Hace nada menos que 11 años reseñábamos con entusiasmo …It Falls Apart (2004) última referencia de los recomendables For Stars y poco después, la banda desaparecía sin hacer mucho ruido. Desde entonces habíamos perdido de pista a su líder, Carlos Forster, que no terminó de apartarse del todo del mundo de la música, aunque en un papel secundario.

Ahora, tras un disco que pasó desapercibido (que se puede encontrar en las plataformas de streaming) regresa con un nuevo álbum que después de las primeras escuchas estamos seguros de que dará que hablar. Disasters es la nueva referencia del californiano, un compendio de canciones de marcado tono ambiental, a medio camino entre en folk y el shoegaze que nos lo devuelve con una deslumbrante inspiración.

Aprovechando su lanzamiento hemos charlado con él y no hemos podido evitar comenzar preguntándole por esta última década sin apenas noticias suyas: “Poco después del final de For Stars volví a la Universidad para terminar mis estudios de psicología y me preparé para ser psicoterapeuta, que es a lo que me dedico actualmente. Trabajo como terapeuta en una gran escuela de secundaria en el norte de California. Mi mujer y yo también tuvimos dos hijos Lou y Alice. De hecho la canción “Alice” del disco está escrita para mi hija”.

Muchos desconocíamos que en 2011 publicó su debut en solitario, que de hecho contó con la ayuda y producción de M. Ward “Sí, en 2011 me decidí a publicarlo. Lo fui grabando poco a poco con mi buen amigo Matt Ward. Durante 6 ó 7 años estuve viajando una vez al año a Portald y allí me reunía con Matt y Mike Coykendall. Trabajábamos unas 4 ó 5 horas y el resto del tiempo lo pasábamos comiendo comida mexicana, nadando en ríos de agua helada y dando vueltas por la ciudad. En una de esas vueltas coincidimos con Jonathan Richman y Matt le invitó a la sesión de esa noche. Se presentó y finalmente terminó tocando en el disco. Fuimos a cenar después de aquella sesión y él pedía la cena apuntándola en servilletas, quería salvar su voz para sus conciertos”.

Un disco del que realmente no hemos tenido noticia hasta ahora y que cuando le preguntamos si existen planes de reeditarlo, se muestra ilusionado “Sería genial reeditarlo en Europa. La verdad es que cuando lo lancé me limité a publicarlo en EEUU, estaba demasiado ocupado con mis estudios y criando a mis hijos para poder concentrarme en su promoción”.

Han sido 10 años desde el final de su banda, una temporada en la que el propio Forster se considera una persona diferente definiéndolo de un modo un tanto poético “Tanto ha cambiado… No tengo mucho que ver con la persona que era en 2004 y esto se puede reflejar en las maneras en que escribir y pensar acerca de lo que estoy queriendo crear. Soy mucho más ambicioso ahora de lo que era en 2004, tanto para crear cosas hermosas como para intentar que signifiquen algo (tanto para mí como para otros). Estoy menos preocupado del qué dirán y más centrado en sonar real y emocionalmente relevante. En la constante búsqueda de nuevos valles y lugares escondidos donde llevar luz a través del sonido y la palabra”.

¿Y cómo surge Disasters? “Odio la televisión y por mucho que me guste leer textos psicoanalíticos, no puedo hacerlo por la noche. Necesito un lugar para ir cuando los niños se van a la cama a las 20:30. Puede sonar algo ridículo, pero el estudio de mi sótano es mi santuario. Es como “el garaje de papá” o lo que en los EEUU llamamos “la cueva del hombre”. Allí pongo carteles de las bandas de mis amigos y llevo órganos caseros que encuentro en las calles de San Francisco. Algunos padres tienen como hobbie hacer trabajos de mecánica, a mi me gusta trabajar en álbumes. Disasters es mi proyecto desde hace varios años y ahora es el momento de trabajar en uno nuevo”.

Hablamos de un disco tremendamente ambiental y melancólico, del que cuando tratamos de conocer sus inspiraciones, sale a florecer su formación en psicología “tengo que tener cuidado en hablar de los lugares emocionales en los que he estado o que me han inspirado para crear el disco. Con demasiada frecuencia los músicos y artistas viven en un mundo con porosas fronteras que obligan a desnudar su alma de manera habitual, lo que puede llevar su obra a un lugar interesante, pero puede resultar caótico en sus vidas personales. Me limitaré a decirte que mientras creé Disasters, tuve que lidiar con algunos eventos desastrosos”.

Hablando de las texturas que envuelven sus nuevas canciones termino por preguntarle sobre la vigencia del shoegaze o el ambient, dos géneros que en parte están presentes en ellas, aunque no del todo, “No estoy muy seguro de su vigencia porque no escucho mucha música actual. Lo único shoegaze que realmente conozco es el Loveless de My Bloody Valentine o el reciente MBV. Para mi Kevin Shields está a la altura en genialidad a Brian Wilson. Discos como Loveless y Smile son muy similares en sus esfuerzos por lograr una intensa belleza, vitalidad y expansión sonora. Asimismo, no sigo la música ambient actual, pero he sido un gran fan de Brian Eno y Harold Budd desde hace bastante tiempo. Reconozco que Disasters tiene inclinaciones de ambos géneros, pero la verdad es que no se ha hecho consciente o intencionadamente. Me conmueven las texturas y paisajes de la música ambiental o My Bloody Valentie. Sueño con hacer algo tan hermoso como hicieron Bowie y Eno con “Warszawa” o un disco tan innovador y único como Loveless.

En el disco, aparte de ocho nuevas composiciones, se incluyen sendas versiones de Wire y The Flaming Lips, al preguntarle por si tenía en mente realizar nuevas versiones o llevar su música a otro terreno, descubrimos su afición por los musicales y las bandas sonoras “Hace poco hice una versión de una canción llamada “Mirror Lake” de mi amigo Michael Mullen (Pocket Shelley). No tengo planes de realizar más versiones próximamente, me encantaría escribir un musical o hacer bandas sonoras o canciones para niños. Hace poco vi la película de Disney Into The Woods y me encantó. He estado escuchando la banda sonora de Stephen Sondheim una y otra vez. También me gustó Annie y otros musicales, pero cada vez que intento hacer algo que suene como un musical termina sonando como una verdadera chifladura. Siempre estoy escuchando bandas sonoras como la genial Blade Runner de Vangelis u otras de Ennio Morricone y Michael Nyman.

Viendo el genial resultado de Disasters le animamos a seguir con su carrera y no desaparecer durante otra década, lo que parece halagarle “Eres muy amable, gracias. Sí, estoy planeando hacer más discos y seguir buscando caminos para hacer de la música mi forma de vida. Soy muy afortunado por tener una buena carrera como psicoterapeuta que irónicamente ha abierto un espacio para que pueda dedicar tiempo a lo que realmente quiero hacer como músico. No hay nada que corrompa más el arte, que el esfuerzo por convertirlo en algo comercialmente exitoso. Yo no renunciaría a mi carrera profesional (porque valoro a mis pacientes) pero estoy deseando encontrar la fórmula de compaginarlo y seguir mostrando mis canciones por ahí”.

Hace tiempo que no te vemos por España. ¿Tienes pensado venir de gira próximamente? “Eso espero. Estuve tres veces entre 1999 y 2001 y lo pasé bien con los chicos de Migala, con Jesús Llorente y otros grandes amigos que conocí. No quiero sonar sentimental, pero sería un sueño hecho realidad porque hubo un momento en que pensé que toda esta parte de mi vida había terminado. Mis hijos son cada vez mayores y mi amor renovado para hacer música está empezando a parecerse a una posibilidad. Jesús (Acuarela) y yo tenemos una gran relación de trabajo y hemos estado discutiéndolo seriamente”.

Esperamos que así sea.

Publicado en Muzikalia.

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