Bunbury (Festival Gigante, Guadalajara)

Motivos logísticos nos impidieron poder acudir a las tres jornadas de la presente edición del Festival Gigante, que un año más volvía a llenar de interesantes bandas el Estadio Fuente de la Niña de Guadalajara atrayendo no solo a un buen número de asistentes de la ciudad manchega, sino a otros llegados de Madrid (a poco más de media hora en coche) y localidades cercanas. Un evento de medio formato con tres escenarios, dos de ellos enfrentados sin solapes, una carpa de Djs y un recinto muy cómodo, con muy buen sonido y todo lo necesario para disfrutar un festival que este año cumplía su primer lustro.

El tener que privarnos de algunos interesantes reclamos, véanse Lagartija Nick, Dorian, Viva Suecia, Novedades Carminha, Rubén Pozo & Lichis, Ron GalloLeone, no impidió que pudiéramos quitarnos la espina y nos acercáramos a vivir parte de su última jornada con Enrique Bunbury como principal reclamo, quien culminaba en el Festival Gigante el cuarto round de la gira Ex-Tour 18 que dio comienzo el pasado 15 de junio en Conexión Valladolid Festival y le ha tenido todo el verano girando por dieciséis festivales patrios.

Era la segunda visita de Bunbury a nuestras tierras para presentar Expectativas tras la gira de finales de 2017 que ya te narramos en su correspondiente crónicay a pesar de contar con hora y media para su actuación y ofrecernos un repertorio para festivales que incluyó la obligada parada en su reciente álbum y un recorrido por la retahíla de éxitos que atesora en más de tres décadas de carrera, el cantante maño volvió a demostrar por qué tanto él como su banda se encuentran en esa pequeña parcela de artistas escogidos que pueden presumir de un directo tan efectivo. Su puesta en escena, la genial ejecución y una solidez apabullante convierten a Los Santos Inocentes actuales en posiblemente la mejor formación que ha acompañado a Enrique en toda su trayectoria.

Arrancaron con cuatro temas nuevos (“La ceremonia de la confusión”, “La actitud correcta”, “En bandeja de plata” y “Cuna de Caín”) donde hicieron gala de ese coctel explosivo de contundencia, épica y lucidez. Tampoco se olvidaron de las esperadas “Despierta”, una rockera “El hombre delgado que no flaqueará jamás” enlazada con “Hay muy poca gente” o “Sí”. Fue muy de agradecer el nuevo brío que le dieron a “El Anzuelo” o las recuperación de himnos de Héroes del Silencio como “Mar adentro” en clave The Cure, el ambiente postpunk de una deconstruida “Héroe de Leyenda” o una “Maldito duende” más guitarrera que de costumbre. También hubo espacio para acercarse al fantástico Pequeño (1999) con el poso cabaretero de “De Mayor” y el acordeón que acompañaba esos dos clásicos que son “El extranjero” e “Infinito”. Con “Lady Blue” terminaban noventa minutos de actuación de un artista admirable por su entrega y profesionalidad, que siempre que hemos podido disfrutarle en directo, lo ha dado todo sobre las tablas.

Poco antes Elefantes se presentaban en el escenario Guadalajara con su habitual pop sentido haciendo corear al respetable algunos de sus temas más populares como “Te quiero” o “Azul”. Tras Bunbury Ángel Stanich realizaba su actuación presentando el recomendable Antigua Y Barbuda y la psicodelia de Rufus T. Firefly ponía el broche de oro a una edición más del Gigante, que lo afianza como uno de los eventos más a tener en cuenta de final de verano.

 

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