header image
Clint - Los tipos duros también bailan
Abril 21st, 2008 publicado en Críticas. [ Commentarios: ninguno ]

clint_tipos.jpg

Clint / Los Hombres Duros También Bailan / Por Manuel Pinazo

A medio camino entre el spaghetti western, el lounge y las composiciones cinematográficas de Lalo Schifrin, Roy Budd, Hugo Montenegro o Fausto Papetti, se encuentra la propuesta de los madrileños Clint, que en su segundo trabajo, Los Hombres Duros También Bailan, retoma el camino iniciado en 2005, con su debut Alégrame el Día y actualiza algunas partes del score que prepararon para la película muda Berlín: Sinfonía de una ciudad, (Walter Ruttman, 1927).

Un disco mucho más rico y complejo que el anterior, donde instrumentales llenos de matices, rock fronterizo, trompetas lastimosas, guitarras punzantes, arreglos orquestales y percusiones exquisitas, se entremezclan con continuos guiños; desde al protagonista de la saga que Don Siegel inició en 1971 (Harry el Sucio) mediante la voz de Constantino Romero (nuestro Clint Eastwood), a clásicos como el “Love Theme” compuesto por Nino Rota para El Padrino de Francis Ford Coppola, aquí revisitado como “Il Padrino” –mucho más certero y contundente con guitarra o trompeta que con piano–.

Un trabajo que pasa de recordarnos a Calexico (“Los Tipos Duros También Bailan”), los primeros Tindersticks (“No es Nada Personal”) o el surf de los Ventures (“Rockanroleza Muerta”), para a continuación, remitirnos al Tom Waits más circense (Toma Quince Mil), a Ennio Morricone (“Ocaso y funeral de Morris”) o al mismísimo John Barry (“El Hombre que Apuntaba a Todo”, “Se valora el silencio”).

Estos tipos duros continúan alegrándonos el día.

Escucha a Clint en su myspace.

Publicada en Muzikalia.


Goldfrapp - Seventh Tree
Abril 17th, 2008 publicado en Críticas. [ Commentarios: ninguno ]

goldfrapp_seventhtree.jpg

Goldfrapp / Seventh Tree / Por Manuel Pinazo

Tras una extraña mutación que les alejó de los pasajes preciosistas de su debut Felt Mountain (2000) y les llevó a convertirse en abanderados del electroclash y la electrónica más hedonista en sus dos trabajos posteriores, (Black Cherry (2003) y Supernature (2005)), Alison Goldfrapp y Will Gregory retoman en parte, la identidad que les vio nacer y recuperan su pasión por los momentos delicados y reposados de sus comienzos.

Y decimos en parte, porque Seventh Tree es mucho más que una vuelta a sus orígenes, es una retroevolución y a su vez, un paso hacia delante. Una nueva aventura, donde la electrónica reposada y los dejes a lo Shirley Bassey mutan hacia el folk, los pasajes florales, guitarras acústicas, percusiones mágicas y bellos arreglos, conjugando un sonido entre místico y lo imaginario, donde las portentosas cualidades vocales de antaño renacen ahora más cercanas a Liz Fraser, Siouxsie o Kate Bush.

Basta escuchar los primeros instantes de “Clowns” para caer rendidos ante la nueva propuesta sonora del dúo británico, donde piezas como las oníricas “Little Bird”, “Road To Somewhere” y “Monster Love”, el pop con dejes beatlemanos de “Happiness” o la fragilidad de “A&E” y “Eat Yourself”, reorientan de manera inspirada su discurso.

Publicada en Muzikalia.


Sr. Chinarro - Ronroneando
Abril 10th, 2008 publicado en Críticas. [ Commentarios: 5 ]

Sr. Chinarro / Ronroneando / Por Manuel Pinazo

Escuchando el nuevo trabajo de Sr. Chinarro nos asalta una duda: ¿dónde estará el techo creativo de Antonio Luque? Y es que el sevillano empezó una progresión ascendente que parecía haber llegado a su culmen con los casi perfectos El Ventrílocuo De Sí Mismo (2003), El Fuego Amigo (2005) o El Mundo Según (2006), pero que visto el resultado de este Ronroneando, parece que sus mejores canciones serám siempre las próximas o las que aún están por llegar.

Tras diez álbumes y una carrera que se acerca a los veinte años, se ha perdido la magia amateur de los comienzos o ese toque de genio incomprendido y entrañable que tantos adeptos ha conseguido durante este tiempo. Suena raro decirlo, pero Luque está afrontando lo que podríamos llamar su etapa de madurez, la profesionalización de su carrera y eso se nota en algunos casos para bien y en otros para no tan bien.

Basta con escuchar tan sólo los primeros instantes de “Los Ángeles”, -quizá la mejor canción del disco-, para darnos cuenta de por dónde van sus nuevas intenciones. Una producción cuidada, unas letras que huye de las ambigüedades surrealistas de antaño, una nítida forma de cantar alejada de la pseudo narración y más cercana a la entonación que nunca… Muchos se preguntarán ¿Esto es malo? No, es simplemente diferente. Sr. Chinarro han crecido junto a nosotros durante todos estos años y su nuevo trabajo, lleno de luminosidad, de pop directo y de un sonido extrovertido y sin concesiones, nos deja piezas tan redondas como “La Resistencia”, “Tímidos”, “El teórico” o “El Gran Poder”, y con eso no basta.

Evolución, dicen que se llama.

Publicado en Muzikalia.

Escucha las canciones de Ronroneando en su myspace.


Nick Cave & The Bad Seeds - Dig Lazarus Dig!!!
Abril 7th, 2008 publicado en Críticas. [ Commentarios: ninguno ]

 

Nick Cave & The Bad Seeds / Dig Lazarus Dig!!!  / Por Manuel Pinazo

Aunque hayan pasado cuatro años desde aquella obra maestra llamada Abbatoir Blues/The Lyre Of Orpheus no hemos sentido la ausencia de Nick Cave. El prolífico artista australiano, ha dado rienda suelta a su faceta de guionista, entregado dos bandas sonoras junto a su compañero Warren Ellis, un recopilatorio de caras B o creado un nuevo proyecto, Grinderman, con quienes por cierto ya está preparando un segundo álbum y una gira conjunta a su banda de toda la vida, los Bad Seeds, que resucitan como Lázaro, por obra y gracia de su exultante líder.

Un artista que se encuentra entre los más completos, influyentes e importantes de nuestros días, a pesar de llevar en activo más de tres décadas. Una figura, construida con las facetas que hicieron grandes a Leonard Cohen, Lee Hazzlewood, Johnny Cash, Jim Morrison, Tom Waits o Scott Walker y que ha terminado por convertirse en única e inimitable.

En Dig Lazarus Dig!!!, Cave vuelve a sorprendernos aunque sepamos de antemano con lo que vamos a encontrarnos. Aquí no hay resto de pianos y parajes reposados de antaño, pero continúa fiel a su discurso. Éste vuelve a ser un disco de temáticas entre lo bíblico y lo apocalíptico pero centrado en canciones de rock espontáneo (“Dig, Lazarus, Dig!!!”), bases contagiosas (“Today’s Lesson”), ramalazos garageros (“Lie Down Here (And Be My Girl)”), toques entre el soul (“Moonland”) y el country (“Hold On To Yourself”) o atmósferas angustiosas (“Night Of The Lotus Eaters”).

Una nueva muestra de talento a borbotones y de hiperactividad creativa, que lejos de correr el riesgo de instalarse en el umbral del acomodamiento, continúa en un estado envidiable.

Publicada en Muzikalia.


The Cure - Palacio de los Deportes (Madrid)
Marzo 9th, 2008 publicado en Críticas. [ Commentarios: ninguno ]

cure2.jpg

Ocho años llevaban The Cure sin hacer gira por nuestro país, exceptuando su presencia en FIB Heineken los años 2002 y 2005 y en el Xacobeo 2004. Ocho años desde la edición de Bloodflowers, disco que en su día nos vendieron como despedida de la banda de Crawley, pero que lejos de la realidad, nos la devolvió reforzada tras un Dream Tour memorable. Desde entonces algunas cosas han cambiado, hemos asistido a la edición del homónimo The Cure (2004), vivido la reedición de parte de su catálogo, visto la salida del teclista Roger Odonell y el guitarra Perry Bamonte, y el retorno del histórico miembro Porl Thompson o nos hemos intentado acostumbrar a su directo sin teclados.

Pero datos aparte, hay que valorar lo incontestable de la pasión que continúan levantando entre sus todo tipo de seguidores. Da igual que hayan pasado cuatro años desde la edición de su último disco; The Cure están por encima de ello y así lo reflejaron las 15.000 entradas agotadas desde hace meses para su cita en la capital. Muchos se preguntarán cómo es posible. La respuesta es muy sencilla, los de Robert Smith tienen, a pesar de llevar 30 años sobre los escenarios, uno de los directos más contundentes y emocionantes de los que se pueden vivir hoy en día. Un derroche de magia, deja en evidencia a cualquier banda novel de hoy en día, por no hablar de un alto porcentaje de sus contemporáneos. Y así lo demostraron durante tres horas largas de actuación, donde algunos de sus grandes temas se entremezclaron con singles clásicos e imperecederos, momentos oscuros y alguna que otra sorpresa.

Abrieron la noche haciendo un guiño a Disintegration (1989), para muchos su mejor trabajo (“Plainsong”, “Prayers For Rain”) y poco a poco fueron entregándonos canciones entre lo melancólico (“Strange Day”, “To Wish Impossible Things”, “Pictures of You”), el pop pluscuamperfecto (“Friday I’m In Love”, “Hot, hot, hot”, “In between Days”, “Just Like Heaven”,…) o el gesto hacia sus más leales seguidores (“The Blood”, “Push”, “Primary”, “From the Edge of the Deep Green Sea”). Aprovecharon para presentar dos nuevos temas, la pegadiza con reminiscencias a Wish (1992) “Please Proyect” y la introspectiva “A Boy I Never Knew”, más en la línea de su etapa de 1996 a esta parte. Las oscuras “One Hundred Years” y “Disintegration” cerraron la primera parte del concierto.

En el primer bis nos trasladaron a 1980 y su álbum Seventeen Seconds, sumergiéndonos en lo profundo de la noche con la fría “At Night”, la agridulce “M”, la bailable “Play For Today” y cómo no, la mítica “A Forest” con la que volvieron a abandonar el escenario. Su segunda salida fue quizá el momento más memorable de la actuación. Una sucesión de canciones de su etapa 1978-79, que dejaron boquiabierto al personal (“Three Imaginary Boys”, “Fire in Cairo”, “Boys Don’t Cry”, “Jumping Someone Else’s Train”, “Grinding Halt”, “10:15 Saturday Night”, “Killing an Arab”), afterpunk de alto voltaje interpretado enérgicamente por una de las bandas bajo las cuales se creó esa denominación a finales de los 70.

Finalmente, “Why Can’t I Be You?” cerró un concierto excelente, dejando claro la buena forma en la que se encuentra la banda británica y confirmando que su leyenda, lejos de estancarse continúa creciendo día a día.

Publicada en Muzikalia.


Bauhaus - Go Away White
Marzo 5th, 2008 publicado en Críticas. [ Commentarios: ninguno ]

bauhaus.jpg

Bauhaus / Go Away White / Por Manuel Pinazo 

Nacieron hace treinta años bajo un crisol de influencias de lo más variopinto: desde las cenizas del punk, el toque glam de figuras como Bowie o Marc Bolan y la oscuridad de la Velvet Underground, a los ambientes de Eno, el sonido de bandas como Joy Division, Suicide o Kraftwerk y el expresionismo alemán. Su carrera duró apenas cinco años (1978-1983) en los que se convirtieron en padrinos del movimiento gótico, pero su música reivindicada hasta la saciedad, no se quedaba en la densidad, los pasajes asfixiantes y las letras tétricas. En ella podíamos encontrar ambientes dub, bases funk, pop o interesantes momentos experimentales. Discos como In The Flat Field (1980) y Mask (1981), o canciones como “Bela Lugosi’s Dead”, “Silent Hedges”, “Kick In The Eye”, “She’s In Parties”,… quedarán en nuestra memoria para siempre.

El año 1998 vivió su primera resurrección con un tour mundial que dio como resultado el directo Gotham, pero 2005 volvió a ver cómo el vampiro renacía gracias a Coachella y a una nueva gira que les llevaría por medio mundo y tras la cual, se gestaría este Go Away White, primer disco de la banda de Northampton en 25 años. Un trabajo póstumo, ya que fuertes tensiones durante la grabación, dieron al traste con cualquier tipo de continuidad futura del grupo, pero que han querido publicar, en un guiño hacia sus incondicionales.

Diez canciones grabadas durante dieciocho días en California, en las que la poderosa voz de Peter Murphy permanece inalterable y continúa encajando a la perfección entre las guitarras afiladas de Daniel Ash y la sección rítmica de los hermanos Hawkins. Un trabajo que sin serlo, hace las veces de un grandes éxitos del grupo, ya que recoge las principales facetas que les hicieron grandes. Canciones como “Adrenalin”, “Black Stone Heart”, “Too Much 21st Century”, “International Bullet Proof Talent” o “The Dog’s A Vapour” –única facturada en 1998–, no desentonarán junto al resto de su discografía y harán las delicias de muchos incondicionales nostálgicos porque sin duda, está a la altura. La lástima es haberles perdido para siempre cuando parecía que volvían a estar entre nosotros.

Descansen en paz.

Publicada en Muzikalia.


Jens Lekman - Night Falls Over Kortedala
Marzo 3rd, 2008 publicado en Críticas. [ Commentarios: ninguno ]

jenslekman_nightfalls.jpg

Jens Lekman / Night Falls Over Kortedala / Por Manuel Pinazo

Suecia es una de las cunas del pop por antonomasia y Jens Lekman, su nueva estrella. Este artista de Gottenburgo al que descubrimos en 2004 con su debut When I Said I Wanted to Be Your Dog, es un creador a medio camino entre Stephen Merrit, Morrissey, Calvin Johnson y Neil Hannon. Sus canciones destilan épica, hedonismo, romanticismo y melancolía a partes iguales, algo que continúa presente en su nuevo trabajo, el excelente Night Falls Over Kortedala, una de las sorpresas del pasado 2007 donde el sueco vuelve a dar muestras de su talento.

Un disco luminoso plagado de majestuosos arreglos orquestales, donde timbales, violas, violines, chelos, acordeones, arpas, trompetas, bongos,… construyen doce piezas de pop mayúsculo –en ocasiones excesivo, eso sí– que nace bajo la sombra no sólo de los obvios The Magnetic Fields, Future Bible Heroes, Chet Baker o Belle & Sebastian,… sino también de la música disco, la motown, o los crooners de los años 50.

Night Falls Over Kortedala engancha gracias al dramatismo de la épica “And I Remember Every Kiss”, al torrente melódico de las bailables “Sippin On The Sweet Nectar” y “The Opposite of Hallelujah”, a las delicadas “Your Arms Around Me” y “Shirin”, o a la fragilidad de “It Was A Strange Time In My Life”, que cuenta con la colaboración de la también sueca Sarah Assbring (El Perro Del Mar).

Un álbum adictivo que nos obliga en fijar la mirada en los próximos proyectos de su joven autor.

Publicada en Muzikalia.


American Music Club - The Golden Age
Febrero 18th, 2008 publicado en Críticas. [ Commentarios: ninguno ]

americanmusicclub_thegolden.jpg

American Music Club / The Golden Age / Por Manuel Pinazo

Mark Eitzel resucitó a American Music Club en 2004 con la edición del árido Love Songs for Patriots, diez años después de que la banda de San Francisco se separara. Una década en la que el artista norteamericano entregó ocho discos en solitario para todos los gustos, desde el inspirado West (1997) al incomprensible Candy Ass (2005). Ahora llega el turno de volver a reencontrarse con la banda que formó a principios de los 80 en The Golden Age, trabajo que termina con una época de altibajos y consolida el sonido de la banda llegando a un punto de madurez nunca antes conseguido.

Un álbum luminoso y apasionado, que recoge lo sembrado en los magníficos California (1988) o Everclear (1991), hasta ahora cimas de su discografía. Trece cortes de folk rock de altos vuelos, bañados en arreglos majestuosos y melodías descorazonadas en los que las habituales temáticas oscuras de Eitzel, se convierten en reposados y esperanzados pasajes para cantarle a la luna o para susurrar al oído.

Unas canciones que demuestran que el californiano está viviendo su particular edad dorada y aún tiene mucho que contarnos. Así lo demuestran la belleza de “All My Love”, “The Sleeping Beauty” o “Who You Are”, el pop luminoso de “Decibels And The Little Pills”, la emoción de “The John Berchman Victory Choir” o esa declaración de intenciones que es “All The Lost Souls Welcome You To San Francisco”.

En definitiva, uno de los mejores discos de su prolífica carrera.

Publicado en Muzikalia.


« Entradas anteriores Entradas siguientes »