Tres años después del glorioso regreso de The Wedding Present con el imprescindible Take Fountain, David Gedge vuelve a la actualidad con una nueva colección de canciones en la que no encontraremos sorpresa alguna, ya que se limitan a seguir la mejor tradición de su banda, es decir, una buena ración de energía guitarrera, brillantes melodías y lírica emocional.
Para la confección de éste El Rey, Gedge ha vuelto a contar con sus fieles compañeros Simon Cleave y Terry de Castro, escuderos ya en su etapa en Cinerama, además de recurrir a la presencia del productor Steve Albini, que ya trabajó con ellos en Seamonsters (1991) y que lejos de imprimir al disco la saturación y distorsión de aquél, se ha limitado a dotar de naturalidad y frescura a un conjunto que si bien, se sitúa algún peldaño por debajo de su anterior trabajo, contiene algunos momentos destacables.
Así, el octavo disco de los británicos sumará a su repertorio clásico perlas como las instantáneas “Santa Ana Winds” y “Spider-Man On Hollywood”, la emocionante “I Lost The Monkey” o el inspirado dúo de “The Thing I Like Best About Him Is His Girlfriend”. Sin olvidar la montaña rusa de “Model, Actress, Whatever…”, la energía de “Don’t Take Me Home Until I’m Drunk” o la pausada “Swingers”, en la voz de la bajista Terry De Castro.
El otro día descubrimos a una nueva banda, que creo no tiene aún disco publicado, que me dejó absolutamente maravillado con sus canciones. Uno de los grupos a seguir de cerca en un futuro próximo.
Son de Almería y se llaman Motel 3.
Pásate por su myspace a escucharlos a ver si me das (o no) la razón:
En un ejercicio más de cara a la galería tras el triste incidente del otro día en El Balcón de Rosales, nuestro alcalde, el mayor dilapilador de las arcas madrileñas de la historia, quien inunda nuestros barrios de parquímetros ilegales, quien es sin duda el más cínico y populista político que nos toca sufrir (porque con Espe se ve claramente ante qué especimen nos enfrentamos) ha vuelto a hacer una de las suyas.
Mucha “noche en blanco” sin sentido, mucho Madrid cultural, y se carga una de las pocas salas ¿la única? de medio aforo (2.000-3.000 personas) donde programaban conciertos de calidad. Madrid, capital del reino, no tiene infraestructuras para albergar conciertos. Mucha obra de teatro casposa, mucho 2 de mayo, mucha Violetera, mucha mierda… y a la hora de la verdad y cada vez más, las grandes bandas esquivando nuestra ciudad al no existir un local en condiciones donde celebrar sus shows.
Según leo por ahí, en dos-tres meses iban a pasar por La Riviera gente como Iván Ferreiro, Gogol Bordello, P.O.D., Filter, Warcry, Kaiser Chiefs, Kings of Leon… Stereolab, programados para el domingo, han cambiado su cita a El Sol o Sidonie, programados para mañana, cambian: irán al Joy Eslava.
Pero esto no ha sido lo único, también han caído: But, Macumba, Moma…