Otitis infantiles, fiebres, mocos, toses… puñeteros virus de guardería.
Llegas a trabajar más cansado de lo que te fuiste y un día y otro día y otro día y otro día… llega el viernes y pareces un yonki, vuelves el lunes y te has convertido en el protagonista de alguna película de George A. Romero.
Regresa la cocina de altos vuelos, hoy os voy a enseñar el curry tailandés que preparé el pasado domingo gracias a las indicaciones de mi amigo Javi Rincón, cosmopolita donde los haya y conocedor de las cocinas más exóticas.
Lo primero de todo es presentaros los ingredientes principales y básicos:
Como veis en la foto, aparte del wok, básico en la elaboración de este plato, necesitamos:
- Arroz perfumado de jazmín
- Leche de coco
- Pasta de curry (el de polvo ese que venden en botes no vale, es una guarrería, eh)
- Cebolla
- Pimiento rojo y verde
- Calabacín
- Calabaza
- Judías verdes
- Zanahoria
- Cilantro
- Pollo (4 contramuslos deshuesados)
- Aceite, sal, cacahuetes molidos, etc
Una preparación que requiere ciertos protocolos de cocción, formas de cortar los vegetales, orden de guisado etc, que me ahorraré hoy por extensa y os explico en persona un día que os invite a comer, ¿vale?
American Music Club / The Golden Age / Por Manuel Pinazo
Mark Eitzel resucitó a American Music Club en 2004 con la edición del árido Love Songs for Patriots, diez años después de que la banda de San Francisco se separara. Una década en la que el artista norteamericano entregó ocho discos en solitario para todos los gustos, desde el inspirado West (1997) al incomprensible Candy Ass (2005). Ahora llega el turno de volver a reencontrarse con la banda que formó a principios de los 80 en The Golden Age, trabajo que termina con una época de altibajos y consolida el sonido de la banda llegando a un punto de madurez nunca antes conseguido.
Un álbum luminoso y apasionado, que recoge lo sembrado en los magníficos California (1988) o Everclear (1991), hasta ahora cimas de su discografía. Trece cortes de folk rock de altos vuelos, bañados en arreglos majestuosos y melodías descorazonadas en los que las habituales temáticas oscuras de Eitzel, se convierten en reposados y esperanzados pasajes para cantarle a la luna o para susurrar al oído.
Unas canciones que demuestran que el californiano está viviendo su particular edad dorada y aún tiene mucho que contarnos. Así lo demuestran la belleza de “All My Love”, “The Sleeping Beauty” o “Who You Are”, el pop luminoso de “Decibels And The Little Pills”, la emoción de “The John Berchman Victory Choir” o esa declaración de intenciones que es “All The Lost Souls Welcome You To San Francisco”.
En definitiva, uno de los mejores discos de su prolífica carrera.
La verdad es que no dejo de hacer platos inolvidables, pero entre unas cosas y otras siempre olvido hacer las fotos y mis fans se quejan de lo desangelada que está la sección de recetas. Como sabéis, mi blog es de todo a 100 y por eso tengo secciones tan disparatadas y antagónicas pero el pasado domingo que acordé de fotografiar la comida -con el móvil, eso sí- y bueno, la foto no es lo mejor sino el plato de noodles con shiitake, verduras y pollo que nos metimos para el cuerpo.
El caso es que paseando por el mercadillo dominical vi que tenían shiitake fresco también conocido como 香, lo que me ha sorprendido ya que suelo encontrarlo deshidratado y me animé a comprarlo para preparar una receta oriental de las que nos intelesan. Como sabéis el shiitake es una variedad de seta muy sabrosa y cremosa que suelen servirnos en los restaurantes asiáticos y que os recomiendo a probar si no lo habéis hecho.
Bueno no me enrollo más, el plato que he preparado constaba de:
- Noodles (fideos chinos deshidratados)
- Cuarto de kilo de shiitakes
- Una pechuga de pollo
- Cebolletas
- Zanahorias
- Brécol
- Pimientos
- Judías verdes
- Salsa de soja
- Cilantro
- Pimientas variadas
- Guindilla
- Harina de arroz
- Agua
Acompañado de una ensalada de brotes con un aliño que me enseñó mi amigo Javi Rincón a base de pipas de girasol tostadas, sésamo, aceite de oliva, limón, salsa de soja y una pizca de cominos molidos.
Conocidas son las excentricidades de The White Stripes. La última, es que han decidido publicar un single interpretado íntegramente en español, recreando su canción “Conquest” incluida en su último trabajo hasta la fecha Icky Thump (2007).
Ahora la han rebautizado como “Conquista”, y para su presentación y taurino video, Meg y Jack White han traducido igualmente su conocido nombre para convertirse en: Los Rayas Blancas.