Pasan los días y mi vida transcurre con alguna que otra sorpresa pero continúa su devenir como si tal cosa. Mientras, me siguen asaltando por la calle una serie de imágenes dignas de comentar con todos vosotros:
Estos días he visto carteles con cierto halo de divinidad:
Pintadas totalmente escalofriantes:
Jubilaciones un poco de pena, en las que la gente termina por “trapasar” sus negocios.
Dibujos que hacen los compañeros de guardería de mi hijo cargados de tintes apocalípticos muy en la línea de la serie Héroes:
O extrañas puertas que protegen viviendas sin que estén sujetas por muros:
En fin, no dejo de ver cosas… seguiré informando al respecto.
Los próximos días se pone a la venta un DVD que recoge las tres primeras temporadas de la serie británica Little Britain, emitida en España por Canal+.
Para quien no la conozca, decirle que es la mejor serie inglesa desde las épocas de Monty Python. Con toques a lo Benny Hill y con un humor ácido, surrealista en ocasiones algo escatológicos pero ante todo desternillante, emite estos días su cuarta temporada.
Unas tramas a base de scketches y una serie de personajes inigualables, como la macarrilla madre soltera Vicky Pollard, el único gay del pueblo (Daffyd Thomas), la profesora de terapia de adelgazamiento Marjorie Dawes o el travesti Edward “Emily”‘ Howard.
Sí, amigos, es cierto lo que dice la prensa: LADINAMO CAFÉ, “centro cultural madrileño, que edita una revista gratuita y está muy arraigado en el barrio de Lavapiés, tendrá que desalojar el local que ocupan, en régimen de alquiler, a partir del 31 de octubre” (El País, 25/10/07). Según los propietarios del local, el motivo son “las quejas vecinales” por los actos que se llevan a cabo en el centro. “No se trata de todos los vecinos, pero sí de unos pocos”.
Bien, el hecho de que los propietarios hayan ignorado olímpicamente el plan de insonorización propuesto por Ladinamo, nos hace pensar que quizás no se trate sólo de una cuestión de ruido. Buscando respuestas nos hemos enterado de que “nuestros dueños” son la Tercera Orden de San Francisco, una orden religiosa terrateniente, propietaria de gran cantidad de inmuebles en el centro de Madrid. Durante el siglo XIX, mucho después de la desamortización de Mendizábal, la Tercera Orden de San Francisco se especializó en las rentas procedentes de las casas más miserables de la clase obrera y el lumpen madrileño. Como dice el refrán “el dinero de un pobre es poco, pero el que lo desprecia es un loco”.
Todo el mundo sabe que los religiosos son gente de costumbres y no han cambiado sus rentables hábitos en los últimos dos siglos. También hemos sabido que sus eminencias son parte interesada en el conflicto que enfrenta, desde hace diez años, a los vecinos del Parque de la Cornisa con el Arzobispado de Madrid. Si el arzobispado se sale con la suya y se construye su “casa de la iglesia” en una de las zonas verdes más valiosas del centro de Madrid, nuestros amos se llevan de rebote un aparcamiento en suelo de su propiedad y mucho dinero público en concepto de expropiación. En resumen, cemento, ladrillo, rentas crecientes y recalificaciones. Nos damos por enterados, nada que objetar. Nos vamos, que estos señores querrán especular…
En los últimos cinco años hemos aprendido con Amy Goodman, Santiago Alba Rico, y Agustín García Calvo, hemos visto cine con Joaquim Jordà, Basilio Martín Patino, Daniel Sánchez Arévalo, Javier Corcuera, Guillermo Toledo e Itziar Bollaín, hemos cantado con Fermín Muguruza, Bebe, Amparanoia, Los Planetas, Julieta Venegas y Nacho Vegas, nos quedamos en Lavapiés con el Laboratorio 3, ofrecimos Internet gratis al barrio y hemos bailado bachata con sus niños, hemos hecho cosas raras con electricidad en los Dorkbot, hemos expuesto, rimado, representado, recitado… ¡Y lo seguiremos haciendo!
Creemos que las administraciones públicas deberían proteger de las embestidas del mercado a un proyecto como Ladinamo, que en los últimos años ha realizado una importante labor cultural en un barrio con importantísimas carencias sociales. Pero como no sólo de rasgarse las vestiduras vive el hombre, Ladinamo Café inicia desde hoy un proceso de mutación para convertirse en Ladinamo Ambulante. ¿Significa eso que no vamos a alquilar otro local? Bueno, como es de dominio público, en los últimos cincos años el precio de los alquileres ha alcanzado cifras tan disparatadas (La Moraleja somos todos) que casi da la risa pensar en intentar alquilar algo (montar un local-chabolo en la Cañada Real o atracar un banco parecen opciones mucho más razonables que afrontar a pelo los caprichos del mercado). Así que, mientras planeamos el golpe, los próximos meses, Ladinamo Ambulante toma el relevo. ¿El objetivo? Montar actividades en los escasos locales de la Villa y Corte disponibles para tal menester.
¡Viva el mal!
¡Viva el capital!
¡Larga vida a Ladinamo Ambulante!
Más información sobre las últimas actividades de Ladinamo Café y las nuevas de Ladinamo Ambulantes en: www.ladinamo.org/blog
Aldo no deja de insistirme en lo bueno que es el disco de Roisin Murphy.
La que fuera vocalista de Moloko publica estos días su segundo disco en solitario esta vez sin la compañía de Matthew Herbert y la verdad es que sí, está bastante bien:
Nunca he entendido la expectación que suscitan Los Premios Ondas todos los años. Unos galardones que concede Radio Barcelona y en los que se reconoce a profesionales de televisión, radio, publicidad y música.
Yo todos los años me quedo boquiabierto al ver las auténticas basuras que resultan premiadas en música.
2007 ha sido el año de:
- Mejor canción: ‘Para que tú no llores’ de Antonio Carmona (es una tomadura de pelo que esta pastelada de flamenquito buenrollista sea la mejor canción española del año) - Mejor disco nacional: ‘Papito’ de Miguel Bosé (recopilatorio que recoge la insufrible carrera del Bosé junto a artistas aún más vomitivos que él como Paulina Rubio). Siempre he pensado que Miguel Bosé es el anti artista total: es mal cantante, mal actor y mal presentador. Lo tiene todo aunque dicen que baila bien. Pues nada que monte un musical en la Gran Vía como el de Mecano o El Dúo Dinámico y lo llame: “Los chicos nos lloran” a ver si le va bien. - Mejor Grupo Latino: La Quinta Estación (Esto es ya para mear y no echar gota, ¿porqué no se lo dan directamente a Andy y Lucas?). - Premio reconocimiento a una carrera: Héroes del Silencio (diez años después de su desaparición y no sabemos si para aprovechar su reciente gira o que este domingo comienzan a vender su discografía por fascículos con El País -que pertenece a la misma empresa que da los premios-). - Mejor artista internacional: The Fray que ha compuesto la conocida y por otra parte pastelosa y ñoña canción ‘How to save a life’ de la también pastelosa y ñoña ‘Anatomia de Grey’. Un grupo totalmente segundón, insignificante y cuya carrera carece de mérito e interés alguno. - Mención especial:Alicia Keys por su fusión de jazz y pop. ¿Y porqué no se lo han dado a Gnarls Barkley, Antony, Rufus Wainwright, Amy Winehouse o similares? porque seguro que no saben quienes son.
En resumen una auténtica vergüenza, una bazofia de premios o mejor dicho de artistas, que simplemente se sumarán al ya de por sí patético plantel de premiados en pasadas ediciones: Bisbal, la Oreja de Van Gogh, etc.