Ahora que estoy constipado, ya que comenzó la guardería de mi hijo y nos trae los virus fresquitos a casa para que estornudemos en familia, aprovecho para poneros una joya que acabo de encontrar.
Nada mejor para reflejar nuestro estado actual que el famoso “Constipation Blues” del excéntrico y genial Screamin Jay’ Hawkins acompañado para la ocasión del gran Serge Gainsbourg en un dúo al piano memorable.
Moqueos, sorbidos, pedorretas y demás (os adelanto que hacia el minuto 5.30 se vuelve mítico), para cuando estéis resfriados
Bueno, pues ya está prácticamente listo el nuevo aspecto del blog.
Falta pulir alguna cosilla, completar el apartado de links, a lo mejor incluir un playlist o una radio,… unas cuantas cosas, vaya. Pero en general estoy satisfecho porque creo que necesitaba un lavado de cara.
Quiero dar las gracias a Felipe por su paciencia infinita y a mi hermano Javi por hacerme el encabezado que veis.
Espero que sigamos leyéndonos por aquí muchos días más.
The Black Room me dijo poca cosa hace un par de temporadas a pesar de contener momentos brillantes como “Munich” o “Bullets”. Editors no eran sino un grupo más surgido bajo el amparo del neo post punk, que recordaba en exceso a Interpol y en su defecto al sonido de bandas como Joy Division, Echo & The Bunnymen o Chameleons. Tras verles en directo, mi percepción cambió y pronto aprecié su sin duda, punto fuerte. Su potencial encima del escenario acrecentaba notablemente sus canciones y les convertía a base de tesón, en una prometedora banda.
Para su segundo disco, los de Birmingham se han apoyado en su principal virtud y han construido un trabajo mucho más directo y contundente, que alejado de los parajes brumosos, se acerca a la épica del rock de estadio. Sus influencias continúan en cierta forma presentes, aunque sus temas ahora recuerden más a la electricidad guitarrera de U2 que a cualquier otra cosa.
Puede que las redondas “The Weight Of The World” y “An End Has a Start”, el melancólico single “Smokers Outside The Hospital Doors” o la brillante “When Anger Shows” funcionen por su calidad contrastada, pero el calco al “I Will Follow” de los irlandeses de “Bones”, la ampulosidad excesiva de “The Racing Rats” y “Escape The Nest”, la épica cargante de “Spiders” o el piano de “Well Worn Hand” resultan demasiado empalagosas y convierten a An End Has a Start en un álbum irregular, demasiado saturado y recargado.
Un disco que sin duda hará las delicias de los fans de Coldplay y similares, pero que cansará demasiado pronto al resto.
Este tío, aparte de haberse convertido por méritos propios en un plasta de cojones y haberse ganado día a día la condición de ser uno de los personajes más insoportables de la música contemporánea, está demostrado empíricamente que es gafe.
Todos los artistas y celebridades que exponemos a continuación han tenido una relación con el cantante irlandés, bien, pues todos ellos murieron poco después:
Greg Carroll, Roy Orbison, Bill Graham, Pimm Jal de la Parra, Charles Bukowski, Allen Ginsberg, William S. Burroughs, Frank Sinatra, Joey Ramone, Johhny Ramone, Joe Strummer, Carl Perkins, Ray Charles, Johnny Cash, Luciano Pavarotti, Lady Di, Juan Pablo II, David Wojnarowicz, Roy Lichtenstein, Balthus,…
Si quieres descubrir todos los secretos del gafe que persigue al cantante de U2 y participar en una encuesta de futuros fiambres, no dudes en visitar este divertido blog: bonoisdeath.blogspot.com
Trembling Blue Stars / Last Holy Writer / Por Manuel Pinazo
Hace pocos meses Trembling Blue Stars anunciaban su decisión de no volver a tocar en directo, lo que nos hacía presagiar lo peor, pero nada más lejos de la realidad. El resultado ha sido la concepción de Last Holy Writer, en el que quien fuera miembro de The Field Mice, (grupo estandarte de Sarah Records) Robert Wratten, vuelve para entregarnos un nuevo arsenal de piezas evocadoras y desoladas, bañadas en preciosismo pop y melodías impagables.
Producido junto al habitual de Elefant, Ian Catt (Nosoträsh), el ya sexto trabajo de los británicos, no es más que una nueva muestra del buen gusto de su líder. Un cruce perfecto entre la densidad del afterpunk propia de los mejores The Cure (“Sacred Music”, “The Coldest Sky”) y el indiepop de principios de los 90. Con piezas a medio camino entre la luminosidad (“November Starlings”, “Idyllwild”) y los paisajes melancólicos, que en ocasiones se acercan a Pale Saints (“Darker, Colder, Slower”) o en otras a Galaxy 500 (“A Pale Blue Rosary”). Sin olvidarnos de sus jugueteos con el tecnopop (“This Once Was An Island”) o las brumas ensoñadoras del shoegazer (“A Statue To Wilde”).
En resumen, un nuevo acierto en la discografía de una banda que desde hace ya varios años, se ha convertido en imprescindible.
Han pasado ya seis años desde el 11-S. Una fecha que quedará grabada en nuestra mente y que como sucedió con otras de triste recuerdo como el 23-F, el 11-M o el 7-J, las recordaremos con el paso de los años y se las acabaremos contando a nuestros nietos.
No hace falta ser muy ducho para darse cuenta de que la guerra emprendida contra el terrorismo a raíz de esos atentados ha sido un fracaso absoluto. Hoy el mundo es mucho más inseguro que entonces. Los grupos de terrorismo fanáticos han acrecentado notablemente su popularidad y se les ha dado alas que han facilitado su crecimiento en número de células y activistas.
De nada sirvió destrozar Afganistan y derrocar a los talibanes y mucho menos la invasión de Irak y la posterior ejecución de Sadam Hussein. Hoy en día Irán es un nuevo peligro para EEUU por poseer capacidad nuclear y Pakistán, Siria o hasta Libia (por no hablar de Korea del Norte) pueden ser objeto de sus iras. Eso por supuesto sin tocar el asunto de la sobreprotegida Israel que continúa campando a sus anchas por Oriente medio.
En fin, que la situación en el mundo continúa siendo peliaguda y que me temo, irá a peor en los próximos años. Hay pocos movimientos hacia un atisbo de paz o al menos, a un intento por intentar solucionar el tema. Veremos qué tal sigue la cosa en el décimo, vigésimo o trigésimo aniversario. Esperamos al menos estar aquí para comprobarlo.