El concierto que The Horrors ofrecieron anoche (7 de mayo) en el Moby Dick de Madrid tuvo que ser suspendido por los responsables de la sala. El cantante de la formación inglesa destrozó todo lo que tuvo a su alcance, produciendo varios heridos, algunos de los cuales tuvieron que ser atendidos por el SAMUR. Puedes leer aquí la crónica completa a cargo de Javier Rincón.
Estamos ante los nuevos niños mimados del rock británico, el hype de la temporada, la banda que más portadas ha acaparado desde las principales revistas musicales y de tendencias, a la mismísima Vogue, desde mucho antes de la publicación de su disco de debut. Pero no se alarmen, porque no todo es la imagen que pretenden vendernos; si rascamos un poco, podemos llevarnos una agradable sorpresa. No nos encontramos ante un trabajo sobresaliente y desde luego ante nada novedoso, pero al menos sí ante un curioso artefacto que a base de cierta actitud punk, una desquiciada voz, hammonds fantasmales, guitarras afiladas, potentes líneas de bajos y una batería machacona, llega a resultar por momentos convincente e incluso a sorprendernos gratamente.
Definido por ellos mismos como “Sonidos psicóticos para freaks y raros”Strange House no es más que una colección de canciones que van desde el garage, al rock sucio y oscuro pasando por el punk y toda la imaginaría del terror y la serie B. Producido por la tripleta: Alan Moulder (My Bloody Valentine, U2), Ben Hillier (Depeche Mode, Blur) y Jim Sclavunos (batería de los Bad Seeds o Grinderman), el disco contiene desde una potente versión del “Jack The Ripper” que en 1963 escribiera el pionero del llamado horror/rock británico, Screaming Lord Sutch, a las populares “Sheena Is A Parasite” o “Count In Fives”. Sin querer olvidarnos de los riffs contagiosos de “Gloves”, la base fifties de “Excellent Choice”, el poso Stranglers de la pegadiza “She is a New thing” o la fantasmal e instrumental “Gil Sleeping”.
Muchos llegamos a los Doors gracias a Echo & The Bunnymen o a T-Rex gracias a Bauhaus. Si con The Horrors alguien puede descubrir a los Cramps, B-52’s, The Damned, Screaming Jay Hawkins o The Birthday Party, la cosa ya habrá merecido la pena.
Simplemente comentar que me gusta mucho Bright Eyes y no me canso de escuchar Cassadaga, como no me cansé hace dos temporadas de hacer lo mismo con I´m Wide Awake It´s Morning y Digital Ash In A Digital Urn.
Este plato de albóndigas me lo enseñó a hacer mi abuela Rosa que en gloria esté. A ella, le debo muchas cosas, el nombre de este blog entre otras, ya que solía ser una de sus frases para despedirse
Un día le dedicaré un post largo hablando de sus entrañables dichos, hoy hablaré de sus “albondiguillas”.
Ingredientes
Para la carne: 500 grs de carne picada de ternera, 1 ajo, perejil picado, cominos machacados, pimienta negra picada, pan rallado y miga de pan con leche.
Para la salsa: 2 cebolletas, 1 ajo, harina, vino blanco, laurel, perejil picado y caldo de verduras o carne.
Como aderezo: Patatas fritas
Sin duda un plato laborioso, que no puede prepararse en menos de una hora, pero a su vez absolutamente delicioso. Una receta sencilla, pero digna de ser transmitida de generación en generación.
Un amigo me recomienda este interesante reportaje sobre la “burbuja inmobiliaria”. Dura 30 minutos, pero sinceramente merece la pena, es bastante interesante.
La verdad es que es un tema que asusta. Nosotros, en apenas 5 años hemos comprado 2 pisos (primero uno, vivmos cuatro años en él y luego lo vendimos para comprar uno más grande). Si me pongo a pensarlo me entra cierto vértigo.
En cierta forma fuimos beneficiados del boom de hace unos años al vender una casa por el doble de lo que nos costó, aunque a día de hoy tenemos una hipoteca bastante alta. Es el precio de vivir en un piso relativamente grande en una de las ciudades más caras de Europa
En fín, no dejéis de verlo si tenéis un rato, porque está muy bien:
Klaxons Myths of the Near Future Por Manuel Pinazo
De vez en cuando surgen en esto de la música, nuevas etiquetas para definir estilos que aglutinan a ciertos artistas bajo un mismo techo. Ahora es el turno del “new rave”, movimiento ideado básicamente desde las páginas del NME y que tiene como máximo exponente entre sus filas a Klaxons. Una nueva corriente, que pretenden vendernos como lo más in del momento, pero que no viene a ser más que una evolución de la escena rave mezclada con el pop rock contemporáneo o para entendernos, la (¿nueva?) denominación para la fusión entre las guitarras y la música de baile. Tonterías aparte, no creemos que lo que hagan Klaxons diste mucho de lo que hacen bandas como Rapture, Hot Chip, Shitdisco, Datarock o incluso Block Party y mucho menos aún de lo que hace tres décadas idearon por poner un ejemplo Devo, New Order o Gang Of Four, que por cierto, tomando prestada la radicalidad del punk y el acid house tuvo unos dignos sucesores en la escena Madchester, los Primal Scream de Screamadelica y muchos más.
Pero eso es otra historia, y como no pretendemos sentar cátedra, nos centraremos Myths of the Near Future, debut de éstos británicos que sin quererlo ni beberlo han conseguido que se hable más del dichoso new rave que de ellos, cuando meritoriamente han facturado un álbum luminoso, fresco y contundente. Una mezcla de pop, rock e incluso ramalazos punk, aderezada con precisos momentos de psicodelia, bases de funk pegajoso y dance 90`s.
Su principal virtud aparte, son sus escasos 36 minutos de duración, que hacen que pueda disfrutarse del tirón y no caiga en el olvido ninguno de sus temas. Así, nadie puede negar que “Atlantis To Interzone” es uno de los momentos de 2007, ni caer rendido ante el toque retro a dos voces de “Golden Skans”, las aceleradas y pegadizas “Totem On The Timeline” y “Gravity’s Rainbow”, los estribillos de “As Above, So Below” y “Magick” o la claustrofobia de “Four Horsemen Of 2012” con la que ponen punto y final a uno de los discos más divertidos de la temporada.