Ayer conseguí Neon Bible, lo que en marzo será el nuevo y segundo trabajo de The Arcade Fire, grupo que desde que lo descubrimos en 2004 con aquel estupendo Funeral, se ha convertido en una de mis debilidades.
Tal y como dije en su momento para definirlos: Coge el lado más marciano de Flaming Lips y súmale al Bowie más desgarrado. Luego adopta el tono de voz de Ric Ocasek, David Byrne o Black Francis y añádele el dramatismo y la épica de los primeros Echo & The Bunnymen. Para terminar, toma lo mejor de la new wave norteamericana de los últimos 70 y dale un aire contemporáneo, sólo así conseguirás aproximarte a The Arcade Fire. Una banda de Montreal, formada por el matrimonio entre Win Butler y Régine Chassagne junto a Richard Parry, Tim Kingsbury y Will Butler.
Este es “intervantion”, uno de sus nuevos temas, juzgadlo vosotros mismos:
Un grupo se convierte en clásico cuando su música trasciente épocas y estilos.
Yo sigo escuchando a My Bloody Valentine y a pesar de que sus discos rondan ya las dos décadas, no es que me sigan pareciendo contemporáneos, sino que pienso que suenan futuristas.
Sus canciones continúan siendo objeto de culto y son reivindicadas por gente como Sofía Coppola (véase la banda sonora de Lost In Translation).
Llevamos muchos años escuhando a su líder Kevin Shields hablar de un posible retorno, la última vez hace pocos días en las páginas del NME.
De momento, continuamos gozando con sus discos (sobre todo con Isn’t Anything (88) y Loveless (91) -sin duda uno de los 3 mejores trabajos publicados en toda la década de los 90-) y con ese puñado de Eps memorables (You Made Me Realise, Glider, etc).
Pocas noticias hemos tenido de Shields todos estos años aparte de alguna que otra banda sonora, colaboración esporádica o su inclusión en Primal Scream (dónde si no) como guitarrista.
Siempre recordaremos la anécdota de que Loveless estuvo a punto de arruinar Creation, la extinguida compañía de discos de Alan McGee, señor que aparte de descubrir a My Bloody Valentine, hizo lo propio con Jesus & Mary Chain, Primal Scream u Oasis. Fue un disco que tardó mucho en grabarse, para el que reclutaron a muchos músicos, con el que tuvieron alquilado un estudio durante años hasta que la broma rondó el millón de libras.
La tumba de Gregorio Ordóñez, pisoteada un día después del homenaje de líderes del PP
Este tipo de cosas son totalmente lamentables. No sólo te matan sino que masacran el lugar donde reposan tus restos. Un hecho sin duda abominable.
Raro es que no hayan salido ya Rajoy, Acebes o Zaplana diciendo que ha sido Zapatero en compañía de su amigo Otegui, porque para el caso, cosas peores han dicho y nadie se ha escandalizado.