Simplemente el hecho de llamarte Jarvis Cocker y tener una serie de discos y canciones memorables al frente de Pulp, hace que nos pongamos a escuchar con todo el cariño del mundo tu disco en solitario.
Pero si aparte, te haces acompañar a la guitarra de tu viejo amigo Richard Hawley, ya tienes nuestro corazón ganado de antemano porque eso es jugar con ventaja.