oct 162014
 

Johnny Marr - Playland

Johnny Marr / Playland / Por Manuel Pinazo

Johnny Marr encontró su identidad, su voz y el lugar que le correspondía en la primera línea de la industria tras 25 años en papeles secundarios tras la separación de The Smiths.

Su irrupción como solista con The Messenger,  sin tener en cuenta su fallido disco junto a The Healers  supuso una bocanada de aire fresco que ayudó a reivindicar al personaje, a base de canciones espontáneas, singles efectivos y un manejo de las seis cuerdas que volvió a recordarnos ante quién nos encontrábamos.

Un año más tarde y aprovechando la inercia del disco y una gira más que solvente, el británico entrega Playland, continuación que nos lo devuelve en los mismos parámetros aunque un peldaño por debajo en lo que a inspiración se refiere.

Tras el vibrante inicio de “Back In The Box”, la resultona “Easy Money” y la pegadiza “Dynamo”, el álbum deambula por varios estados sin terminar de encontrar la solidez de su antecesor. Así, nos hace disfrutar cuando se muestra contundente como antaño en “Boys Get Straight” o hace brillar su guitarra en las melódicas “The Trap” o “Little King” en las que se muestra a medio camino entre New Order y Echo & The Bunnymen.

Pero por otro lado, adolece de pegada en momentos como un medio tiempo algo insulso (“Candidate”) o de temas como “Speak Out Reach Out” o la propia “Playland” donde parece tirar por el camino del indie-rock de manual en lugar de construir algo más elaborado.

Sabemos que es capaz de mucho más.

Publicado en Muzikalia.

oct 122014
 

Ya hemos incluido una canción de The Beatles en el listado y habrá más, pero vamos a empezar con las carreras en solitario de sus diferentes miembros. Arrancamos con el tercero en discordia, un George Harrison siempre relegado a un segundo plano por el protagonismo de Lennon y McCartney pero que al igual que ellos, construyó su reputación como solista a base de varios temazos. Este sin duda es eterno.

85. George Harrison “My Sweet Lord” incluida en All Things Must Pass (1970)

Puedes escuchar la selección del serial 1.000 canciones para escuchar antes del fin del mundo (algunos grupos no estaban, otros han sido sustituidos por versiones, como en este caso) según se vaya completando, en Spotify. Y puedes volver a leer los comentarios de cada una de ellas en este enlace.

oct 102014
 

Por Manuel Pinazo

Era la primera vez que Morrissey venía a España en gira regular en sus 25 años como solista (en la de Vauxhall And I se rumoreó pero no llegó a suceder). Tras su paso por Madrid en 2008 formando parte del Saturday  Night Fiber en el Auditorio Juan Carlos I junto a My Bloody Valentine, Mika o Siouxsie y un par de actuaciones Benicàssim (2006 y 2008) y Málaga (2004), el británico regresaba para presentar su último trabajo,  World Peace is None of Your Business, que él mismo define como el mejor de su carrera, y a eso se ciñó; interpretando hasta ocho de sus temas en una noche en la que no llenó un aforo en torno a las 3.000 localidades ocupando el espacio de pista del Palacio de los Deportes.

Quienes le idolatramos desde épocas de The Smiths degustamos un concierto en el que su apabullante voz, que no se resiente al paso del tiempo, se vio acompañada del brío y la contundencia que aporta su increíble banda de acompañamiento dirigida por un siempre fino Bozz Boorer.

Sin teloneros, una pantalla amenizó la espera con una serie de vídeos seleccionados por el propio artista, por la que desfilaron Ramones, Nico, Charles Aznavour, su “The Bullfighter Dies” y un “Wayward Sisters” de Klaus Nomi que dio paso a Morrissey y a los suyos con camisetas con la leyenda “Mad in Madrid” y una trasera con sendas fotos de Isabel II haciendo una peineta. “Madrid tengo muy buenas noticias, hay algo que tengo que deciros…”  y “The Queen Is Dead” abría una velada en la que tras la pasional “Speedway” su repertorio más reciente tomaba el protagonismo absoluto. “The Bullfighter Dies” (una de las canciones más ramplonas que le recordamos) volvió a convertirse en una reivindicación antitauria culminándola agitando una bandera con su leyenda y proclamando un expresivo “the shame of Spain/la vergüenza de España”.


“Ganglord” oscura cara B del sencillo “The Youngest Was The Most Loved” sonó antes de los celebrados pasajes poperos “I´m Throwing My Arms Around Paris” y “You Have Killed Me”, entre las cuales llegó una de las sorpresas de la noche, “Dissapointed” canción que en 1988 acompañó al sencillo “Everyday Is Like Sunday” y que terminó con otro guiño a sus incondicionales “This is the last song I will ever sing/Esta es la última canción que cantaré para siempre” a lo que el público espetó “Nooooo!” replicado con un hilarante “yes, yes, yes, yes…” de un Mozz menos charlatán que de costumbre.

A partir de ahí más de sus nuevas composiciones, destacando por encima del resto la melancólica “Istabul”, la cristalina “Kiss Me A Lot” y una demoledora “I´m Not A Man” que con el público ya en el bolsillo, remató con la antes mencionada “Everyday Is Like Sunday” uno de los himnos más reconocibles de nuestra generación que nos condujo a un éxtasis colectivo coreando cada una de sus líneas.

A falta de temas de su brillante You Are The Quarry (2004) o de otras de sus glorias pasadas, disfrutamos plenamente de los tintes rockabilly de “Certain People I Know”, volvimos a estremecernos con “Meat Is Murder” y su final ruidista y sobre todo, nos emocionamos con un bis 100% The Smiths con la delicada “Asleep” y una siempre efectiva “How Soon Is Now?” con la que terminó un show que nos dejó con ganas de mucho más, por nuestra habitual capacidad de idealizar a nuestros mitos.

Publicado en Muzikalia.

oct 092014
 

 

The Boo Radleys fueron una interesante banda de la década de los 90.

Martin Carr, su principal compositor que no cantante, se marca este 2014 tras unos años desaparecido, un disco el solitario de ambientes pop terriblemente adictivos.

Su priner single es una de las canciones más deliciosas de 2014.